Ir al contenido principal

CLARO COMO UNA LAMPARA, SIMPLE COMO UN ANILLO

"Te pareces a mi alma y te pareces a la palabra melancolía"
Pablo Neruda (Poema 15)


el color del final de la noche

Tomada de Google Hearth


Incrustada en la columna vertebral de América del Sur, donde una línea imaginaria nombra al "Ecuador", encontramos la ciudad de Quito, tal vez no sea coincidencia que ciertos lingüistas relacionen su nombre en lengua "tsafiqui" de la etnia "Tsáchila" con: Centro (Quitsa) del mundo (to), después de todo siempre resulta que la gente de antes sabía mas... que la geografía de la cordillera modela la ciudad y que 2850 metros la separan del mar todos lo sabemos, que es la ciudad donde nací y donde estudié la universidad, pues para ser realistas no todos lo saben, bueno, no mientras no publique la biografía no autorizada de byrongio (próximamente en este canal). De Quito echo de menos muchas cosas: la ciudad, la comida, el clima, a veces el entrar a una tienda y saber exactamente que pedir y como pedirlo, echo de menos pasear de norte a sur y el calor de sus valles, en resumen echo de menos todo lo que se puede volver a hacer o tener; y extraño (solo se extraña lo que no volverá a ser) todo lo demás, todo aquello que una vez el tiempo me permitió vivir y compartir y que ahora el mismo tiempo va convirtiendo en recuerdos, incluso he llegado a extrañar mi problema con el alcohol... je,je, aunque para ser sincero media ciudad tenía el mismo problema (sin comentarios), extraño conversar con mis abuelitos y mirar crecer a mis primos, extraño también a los amigos, no porque los haya perdido, pero extraño el tiempo que fue y ya no será, extraño la sensación alucinante de subirse en una "chiva" totalmente sobrio (nótese la mentira), a las dos de la mañana en camiseta y dedicarse junto a otros 40 perfectos desconocidos a esquivar los semáforos... bueno para ser realistas esto ultimo no lo "extraño", digamos que lo "echo de menos"... en fin creo que empiezo a extrañar cuando no escribía estilo "querido diario" y aprovecho este medio para gritar ¡No al TLC! (para no perder la costumbre).


"El color del final de la noche me pregunta:

¿dónde fuiste a parar... dónde estas?"

Bacilos (Un olor a tabaco y channel)


byrongio

Posted by Picasa

Entradas populares de este blog

DE ESE VERDE PAÍS

Y sí el viejo país nunca se fue, solo fue un cambio de nombres, colores e ideas? Sí encontró la manera de camuflarse en esa Patria Nueva, autodenominada de "mentes lucidas y manos limpias"? Claramente hubo un sobreprecio en la Refinería del Pacífico y demás obras, comprobadamente el tío del vicepresidente recibió al menos 13 millones de dólares de #Odebrecht, cada vez salen más y más pruebas que vinculan al vicepresidente.... la lista se engorda de los corruptos de esa Patria Nueva: Pedro Delgado, todos los Cayapas, el mismísimo ex contralor.... y aún hay gente que trata de Traicionero al actual presidente??? Traicion a qué o quién, hasta el momento a la Patria no es, muy bien por él. 

BIOGRAFIA DE HORACIO HIDROVO VELASQUEZ

"Si El Sol, inevitablemente, regresa cada día y si padece la tragedia de ver las mismas cosas, ahora deseamos que alguna vez no encuentre:" Horacio Hidrovo Velásquez, nació en la ciudad de Santa Ana, Provincia de Manabí, el 20 de mayo de 1902 y murió en la ciudad de Portoviejo el 19 de abril de 1962. Su infancia transcurrió en su ciudad natal, para entonces una pequeña comunidad vinculada directamente con la vida agraria, lo que más tarde será un factor influyente en la narrativa del autor, especialmente en su novela Un Hombre y Un Río. Su adolescencia y juventud transcurre entre Santa Ana, Portoviejo y Guayaquil hasta que definitivamente fija su residencia en la capital de la provincia. La permanencia en Guayaquil le permitió alternar con los integrantes del Grupo Guayaquil, siendo testimonio de esta convivencia espiritual, el vaticinio que hiciera José De La Cuadra, cuando expresa: "Yo saludo en Hidrovo un gran poeta que será. Es esta la segunda vez que vaticino algo ...
SER MÁS PARA SERVIR MEJOR El calor te hace saber que llegaste a Portoviejo, bueno, el calor y ese silencio antes impensable que hoy de manera peculiar atrapa a nuestra ciudad, en estos tiempos caminar por Portoviejo puede tener como misión el volver a conocerlo, rearmarlo, no solo físicamente, sino también, rearmarlo en nuestra mente, cambiar de alguna manera ese mapa mental que todos los portovejenses habíamos formado durante la vida, para intentar ahora, volver a ubicar con cierta certeza, la ubicación de lugares, sectores, comercios, casas de amigos, familiares y conocidos… El terremoto del 2016 nos desarmó, en 52 segundos fue capaz de echar abajo todo lo que conocíamos, tragedia a la que acudimos de una manera u otra todos los manabitas como testigos de primera fila. Me quedan entonces 37 años de recuerdos que debo clasificar, editar y en algunos casos procurar almenos por el momento olvidar, para poder “continuar”, es raro, como palabras que antes no eran nada, hoy toma...